Los científicos piden protección europea para los bosques de pino silvestre españoles

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Mar. 16th 2009 in PaleovegetaciónNo hay comentarios

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Una vista del bosque de pino silvestre de Valsaín, en Segovia. (Foto: Rosa M. Tristán)

Publicado en http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/14/ciencia/1229256678.html
Actualizado domingo 14/12/2008 13:11 (CET)
EFE

MADRID.- Un equipo de científicos de la Universidad Politécnica de Madrid ha pedido que los bosques de pino silvestre (’Pinus sylvestris’) de la Península Ibérica sean protegidos por la legislación europea, porque la originalidad genética de estas poblaciones -afirman- corre riesgo en Sierra Nevada, en Gredos y en la Cordillera Cantábrica.

El pino silvestre es una de las seis especies del género pino que pueblan de manera natural la Península. Y también una de las más localizadas geográficamente.
Este equipo ha estudiado la regresión de esta especie arbórea en la Cordillera Cantábrica, de la que podría depender el urogallo, altamente amenazado, según ha dicho a Efe el autor principal de este trabajo, Juan Manuel Rubiales.

Según Rubiales, existen otras poblaciones meridionales del pino silvestre como las de Bulgaria o Grecia que están ya protegidas por la directiva europea Hábitats e incluidas en la red Natura 2000. Natura 2000 es una red ecológica creada por la UE para asegurar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales.

Para llevar a cabo este proyecto, este grupo de investigadores ha tratado de recuperar los paisajes del pasado e interpretar las formaciones vegetales actuales con un enfoque geobotánico. De este modo, la Cordillera Cantábrica es hoy una gran cadena montañosa ’sin prácticamente pinares naturales’, con algunas ‘reliquias muy localizadas puntualmente’ como el pinar de Lillo, en la provincia de León.

Lejos de esta ubicación, en la zona occidental de la cordillera, estos científicos encontraron en 2005 restos de un bosque fósil, un hallazgo que permitió ‘comprobar que su extinción se produjo hace menos de 2.000 años, una cifra muy reciente en la escala temporal paleobotánica’.
Según los resultados del estudio, se produjo un decaimiento de los pinares montanos o silvestres a lo largo de los últimos 10.000 años en las zonas más oceánicas de la Cordillera Cantábrica y se conservaron mejor en ‘zonas con peor valor de explotación para el uso del hombre’, refugiadas de los fuegos y con una orografía que favorece la discontinuidad y reduce la vulnerabilidad de esas formaciones.
Abundante en Europa

El pino silvestre es una especie de amplia distribución en Europa. En España tiene características singulares, porque constituye la frontera sur y oeste de su distribución. El límite está en Sierra Nevada y en la cordillera Cantábrica y la sierra de Gredos).

‘Mientras su estado de conservación es bueno en la sierra de Guadarrama, donde continúa explotándose económicamente, a largo plazo, corre riesgo de extinción en Sierra Nevada, Gredos y la Cordillera Cantábrica, pues son pocas las poblaciones naturales existentes y solo están protegidas aquellas ubicadas dentro de espacios naturales protegidos’, ha manifestado Rubiales.

Aún se desconoce el impacto real del cambio global en las poblaciones que sobreviven en la península, según este investigador, quien ha agregado: ‘No sabemos cómo responderá a una transformación tan fuerte, con una población diezmada. Rubiales ha añadido que ‘los pinares no solo son valiosos por sí mismos, sino también por su contribución a un ecosistema en el que, en el caso cantábrico, puede implicar al urogallo, especie que ha sufrido un espectacular declive en sus poblaciones en la última década’.

A su juicio, ‘la clave de este problema podría estar en no haber ligado hasta el momento el decaimiento de los pinares cantábricos con esas poblaciones de urogallo. Este animal se alimenta habitualmente de yemas de pino, pero en la cordillera Cantábrica, la búsqueda de otros alimentos le “hace invertir más energía y aumentar su exposición frente a potenciales depredadores”.

La disminución de los pinos silvestres en la cordillera Cantábrica amenaza la población de urogallos, según un estudio

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
Publicado en http://www.europapress.es

La supervivencia del urogallo cantábrico está amenazada por la disminución de los bosques de pino silvestre en la cordillera Cantábrica, que comenzó hace 10.000 años, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que recoge el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).
El equipo de investigación reconstruyó en Vega de Viejos (León), a 1.300 metros de altitud, los paisajes de la citada formación montañosa para interpretar la situación actual de los bosques de pino silvestre (Pinus sylvestris) y su incidencia en el urogallo cantábrico (Tetrao Urogallus cantabricus), especie aviar en peligro de extinción.

Juan Manuel Rubiales

El principal autor del estudio Juan Manuel Rubiales explica que la especie, genéticamente original y emblemática de estos bosques ha cambiado sus hábitos “probablemente de manera forzosa para asegurar su persistencia”.
Así, señala que el decaimiento de los pinares de las zonas oceánicas de la Cordillera Cantábrica empezó hace 10.000 años, aunque la primera prueba de su deterioro por incidencia del hombre –pastoreo, tala, agricultura– data de hace 5.000 años. Desde entonces, la situación de los pinares ha empeorado y, con ello, la del urogallo.
Igualmente, Rubiales subraya que la inestabilidad poblacional del urogallo “puede estar agravada por la ausencia de coníferas naturales en los ecosistemas mejor conservados de su hábitat y que en la mayor parte de su área de distribución europea, los urogallos se mantienen durante el invierno por una alimentación basada en hojas y yemas de pinos.
Por último, el equipo científico señala que a pesar de que los pinares cantábricos de montaña están protegidos por leyes regionales, no están incluidos en la directiva europea de Hábitats y por ello, proponen estrategias de conservación urgentes y que estos bosques se incluyan en la directiva “por sus implicaciones biogeográficas”

La clave del problema de la recuperación y conservación del urogallo cantábrico podría estar en no haber ligado hasta ahora el decaimiento de los pinares

Publicado en http://www.agroinformacion.com
17/11/2008

UPM- Un equipo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid ha reconstruido los paisajes de la Cordillera Cantábrica para interpretar la situación actual de los bosques de pino silvestre (Pinus sylvestris) y su implicación en la supervivencia del urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus), ave en peligro de extinción.

La investigación se realizó en Vega de Viejos, una zona a 1.300 metros de altitud donde hoy no quedan prácticamente pinos silvestres.

Según el trabajo, que aparece en el último número del Journal of Biogeography, los pinares de las zonas oceánicas de la Cordillera Cantábrica empezaron su decaimiento hace 10.000 años. Sin embargo, la primera evidencia del deterioro por la acción del ser humano (pastoreo, tala de árboles, agricultura) tiene 5.000 años. Desde entonces, la situación de los pinares ha empeorado, y con ellos, la del urogallo cantábrico.

Juan Manuel Rubiales, autor principal del estudio, confirma a SINC que el urogallo cantábrico, ave genéticamente original y emblemática de los bosques montanos, ha cambiado sus hábitos, “probablemente de manera forzosa”, para asegurar su persistencia.

Rubiales insiste en que la inestabilidad poblacional de estas aves “puede estar agravada por la ausencia de coníferas naturales en los ecosistemas mejor conservados de su hábitat” en la montaña cantábrica. En la mayor parte de su área de distribución europea, los urogallos se mantienen en invierno gracias a una alimentación basada en hojas y yemas de pinos.

Aunque los pinares montanos cantábricos de pinos silvestres estén protegidos por las leyes regionales, no lo están por la directiva europea Hábitats. Los científicos sugieren estrategias de conservación urgentes y que se incluyan en esta directiva “por sus implicaciones biogeográficas”.



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